Marcha de los jóvenes en los Cévennes,
30 de Junio -7 de Julio 2013

Tengo 21 años y vivo en la zona de Aviñón. Escribo estas líneas para compartir con todos mi experiencia del trip Cévennes que emprendimos 30 jóvenes durante la primera semana de Julio.

El contexto puede parecer sencillo: caminando íbamos descubriendo los magníficos paisajes del sur de Francia. Pero a medida que pasaban los días, sentía que las oraciones repetidas y las armonizaciones de la noche... nos iban transformando. Las miradas cada vez más luminosas daban fe de ello de forma discreta. El amor circulaba fácilmente a través de nuestros cantos, nuestras charlas y nuestras risas. Muchos jóvenes eran nuevos adherentes y se mostraron ejemplares por su fidelidad y compromiso. Eran los primeros que acudían a la oración matutina y respetaban el intercambio de armonizaciones. Con los testimonios en el bus o en el curso de las charlas entre nosotros, sentí que la confianza nos permitía liberarnos de nuestras muletas y sufrimientos del pasado. La rapidez con la cual se transforma positivamente la energía es impresionante.

Si tuviera que resumir en una palabra esta marcha, sería la palabra "compromiso". Al realizar esta marcha todos los participantes se convertían en actores. Gracias al compromiso de todos, trabajamos juntos con consciencia para nuestro Dios, nuestra tierra y nuestros pueblos.

Quiero dar las gracias a los organizadores por esta marcha: Gaël, Morgane, Victoire y Anna. Gracias a su fuerza se pudo llevar a cabo esta marcha. Les agradezco mucho el haber creído en nosotros que, sin embargo, tardamos mucho en comprometerme desde el principio. Todos hemos crecido o tenemos ganas de obrar para Dios. Esta marcha me ha permitido sentirme útil a través de la acción de nuestros pasos sobre esta tierra. Esta caminata es el porvenir.

Me gustaría contar todos los maravillosos momentos compartidos juntos, pero seré breve. El momento que más me ha tocado es cuando ayudamos a Serge, de la casa rural de Saintes Maries a recoger el heno en sus campos. Esta vuelta a la tierra fue muy fuerte. Nos animaba una intensa alegría. Circulaba una amorosa solidaridad.

Gracias a los adultos que confían en nosotros y nos ayudan a tomar el vuelo. Gracias a todas las personas que rezaron por nosotros durante nuestra marcha. Mi corazón sigue saboreando dulcemente los momentos del "después", pero anhela ya el volver a estar con todos.

Eva

La marcha de los Jovenes, Julio 2013