¿Por qué partir a Israel si estamos tan bien en casa?

Invitación a la Vida: peregrinación de Israel, 8-17 noviembre 2013

Levantarse pronto.
Dejar su vivienda.
Franquear la noche fresca y húmeda para alcanzar el  blanco alumbrado de la terminal.
Reencontrar a los compañeros peregrinos, en hora la mayoría, en una zona de la terminal, delante del espacio reservado para la facturación de la compañía EL Al. Detrás del cordón militar, someterse como niño bueno a la espera delante el control de seguridad. Después, a cuenta gotas, la verificación singular, interrogatorio individual, tanteo para darse a conocer y cribado preciso. Cada cual se arma de paciencia y considera la obligación de la maniobra. Primer contacto con una realidad extranjera que se aleja de las habitudes y el confort. De un solo golpe, la paz en Francia toma un poco valor, y el principio de precaución de Israel una evidencia hasta aquí, fuera de sus fronteras.
"Bienvenidos al mundo real" parecen recordarnos estos jóvenes encargados de la seguridad que se ocupan de calibrarnos. La  seriedad los arrastra y las preguntas exigen una respuesta verificable: ¿por qué, dónde, cuanto tiempo, quien?
El filtro llega a su fin, la espera larga, pero nosotros  somos cerca de sesenta para obtener nuestra tarjeta de embarque. Otros se nos unen sobre el lugar. Desde Marsella, una veintena, del mundo entero una veintena suplementaria. Y treinta todavía, al final del día.

Los ojos se pegan a las ventanillas. Tel Aviv se acerca. Es bastante esperado, es decir, conforme a la idea que se ha hecho uno de una gran ciudad.Edificios por aquí, inmuebles de renta, casitas por allá, instalación industrial y almacenes un poco por todos lados, actividad portuaria. Visto desde lo alto, todo parece simple, organizado, próspero. ¿Por qué ir a Israel si esto se parece a la casa  de uno?

En el suelo, esto se precisa. Cada uno tiene elección de lenguas para encontrarse: hebreo, árabe, inglés.
Nuevo control. Más rápido, esta vez, salvo para Yacine que necesita tranquilizar a nuestros huéspedes.

Después, en el hall del aeropuerto, encuentro con nuestros guías: Michel y Richard, uno sépharade, el otro ashkénaze. Dos franceses, instalados en Israel, dos miradas sobre la sociedad israelita, dos acercamientos cargados de tradiciones diferentes. 
Importante el guía, sobre todo aquí, donde todo se mezcla, historia, religión, política, pasión. Encuentro con nuestros amigos llegados de Marsella. Encuentro con algunos de nuestros amigos venidos del mundo entero.  

Finalmente, nosotros somos cerca de una centena en nuestro hotel en Herzliya, barrio elegante de Tel Aviv,  para la cena y compartir la oración de esta primera noche. Una comunicación se instala.
Al fin, llegada la noche, por la ventana de su habitación, cada uno puede escuchar el ritmo de olas cuya espuma rueda sobre la playa al pie del hotel, y sorprende el ir y venir regular de helicópteros  militares que, a lo lejos, vigilan el sueño de la costa. 

CesareaSalida rápida por la mañana porque las maletas no han sido demasiado deshechas. Salidaen autobús para Cesárea, la gran ciudad antigua, rival de Alejandría y de Antioquia, ciudad querida por Herodes y, finalmente, capital local del Imperio romano. Bienvenidos a Israel.Primera zambullida en la historia. Judía y romana éstas porque Herodes y Poncio Pilatos han vivido en Cesárea.

Seguimos a Haifa, el más bello puerto natural de la costa israelita, su bahía, sus infraestructuras industriales, su economíapolivalente y el resto. Lo más importante es que aquí, el árabe y eljudío cohabitan pacíficamente, en el respeto mutuo. Cada uno encuentra uninterés evidente. La ciudad prospera y su ejemplo podría hacer escuela.

En la cima del Monte Carmelo y los jardines bayos, cara al mar, los carmelitas han construido un monasterio y a dos pasos de ahí, se encuentra la gruta de Elías. Lugar santo de lastres religiones monoteístas. Nuestros peregrinos seamontonan. El lugar es pequeño, pero el fervor es grande.¿No es verdad que aquí Elías echó a los competidores de Baal y que, según latradición cristiana, la Santa Familia habría hecho un alto a su vuelta deEgipto? Una oración rápida y un canto bastanpara que algunos lloren. ¿Misterio de los lugares y del alma?

Vuelta alos autobuses donde la oración da ritmo a los kilómetros. De vuelta al turno,cada uno tiene el gusto de presentarse al conjunto del autobús, de entregar untestimonio personal y de proponer una intención de oración la cual a su vueltaserá seguida por una decena de rosario recitado al unísono. La Virgen María participa plenamente en el viaje. Todo el mundo se alegra.

Después los peregrinos van a lo largo de la costa para llegar a Santa-Juana de Arco, la ciudad fortaleza de los últimos cruzados. Las piedras hábilmente ajustadas testimonian el poder de la cristiandad en la época de las cruzadas. Una arquitectura construida para miles de años. Tan cerca estuvo la paz en esa época que ella asustará a algunos. Un aire muy común, hoy día todavía. Nueva zambullida en el pasado ¿o es en el presente? Los siglos desfilan. Cada piedra revela un trozo de historia, un capítulo de la Biblia, lo que en este país es a menudo la misma cosa.

Llegada a la Galilea alta, cadauno aprecia la dulzura y la ligereza. El clima, por supuesto, pero no únicamente. Montañosa y verde, bañada por el Jordán y ellago Tiberiades, la región abriga una población, la cual, hace dos mil años, secomponía de los mismos pescadores, ganaderos, viticultores y otros productoresde olivas, de frutas, de cereales...El lago Tiberiades

Tierra de tránsito, de invasión pero también de intercambios comerciales, situada solo a algunos kilómetros del Líbano y de Siria, la región se ha vueltoapacible, mucho mas que Judea sometida a toda suerte de tensiones. Por supuesto, Israel queda vigilante. El estatuto de Golan esta en el equilibrio geopolítico y las bases militares, que se cruzan aquí o allí, los campos de minas como las carcasas de carros son testigos de un pasado doloroso y de unfuturo incierto.

Por lodemás, nada ha cambiado realmente, las praderas son bucólicas, los bosques espesos, las viñas con terrazas, los vergeles abundantes y los pequeños pueblos se desarrollan en medio de automóviles y de coches de turistas y de peregrinos, venidos del mundo entero, por supuesto. ¿Podíamos imaginar fácilmente que tal paz reinaba en esta región, hace dos mil años? Sí, sin gran dificultad.

Hay que decir que Jesús está por todos lados. Estas tierras están tan impregnadas de su paso que no sorprendería verle aparecer detrás de tal árbol o sentado al borde del camino, sobre una deestas piedras volcánicas que él conoció, seguramente. Por otra parte, la comunión de nuestros peregrinos testimonia esta presencia invisible, y es élquien, veinte siglos después de su ministerio, logra todavía dar esperanza y nutrir la intimidad de cada uno.

Nosotros estamos sobre sus pasos: en Tabgha, el lugar de la multiplicación delos panes y los peces, a lo lejos la roca sobre la cual El habría compartido su comida con sus discípulos, en el Monte de las Beatitudes, sobre el lago Tiberiades. En cada época, los peregrinos se reúnen. El recogimiento es sincero, el fervor inmenso. Cada uno es transportado a su intimidad con el Cristo.

La noche, después de la cena, la oración común revela a su vuelta la preocupación de los peregrinos y las intenciones retoman los temas evocados durante la jornada: la paz interior, el acercamiento entre los pueblos, la tolerancia y el respeto al otro...

NimrodEl día siguiente, sobre la fortaleza de Nimrod, nosotros somos los primeros visitantes del día y no molestamos a nadie, salvo al viento, puede ser. El sitio domina el valle estrecho y profundo que separa el monte Hermon de la planicie de Golan y la ruta que une Galilea con Damasco. No hay que decir que esta posición alimenta nuestras oraciones y nuestros cantos.

Después crucero sobre el lago Tiberiades, almuerzo al borde del lago. En el crepúsculo, sobre la ruta de vuelta hacia nuestro kibboutz, el grupo hace un alto al pie de Golan, frente a Siria alejada algunos cientos de metros. Las luciérnagas en la noche precisan la presencia de un campo militar de la ONU.

Nazaret, la ciudad árabe mas grande de Israel, desvela otro ambiente palpable en el aire. Aquí, menos ligereza natural y mas tensiones ligadas a las relaciones entre las comunidades. Para uncristiano, es igualmente el lugar de la Anunciación y la infancia del Cristo.

Una basílica da testimonio, unafuente igualmente. Lugares convertidos en sagrados. Se puede imaginar a Jesúsen estas callejuelas, partir hacia el norte y alcanzar el lago Tiberiades através de las colinas y los campos. ¿En cuanto? Dos o tres días de marcha. No más. El grupo dividido en dos se abisma en la Iglesia de San Gabriel, allí donde, según la tradición ortodoxa, Gabriel habloa María. Después de una corta oración, nuestro canto es dulce, retomado por elmonje de la entrada que se mezcla con nuestro fervor.

Salida para Judea. Este nuevo viaje en autobús permite a los que lo desean evocar estas jornadas pasadas en Galilea, testimoniar de su toma de consciencia y la palabra se libera.

Todo el juego de la peregrinación está ahí, en el paso permanente de lo individual a lo colectivo, en la escucha manifiesta y respetuosa del mayor número de revelaciones individuales entregadas en confianza por algunos.

¿Jerusalén: un país, un mundo en si mismo, el centro del mundo?
¿Qué etiqueta pegarle? ¿Le hace falta una? 
Santo Sepulcro Aparte de la belleza de la ciudad vieja, aparte de los lugares santos donde cada uno vibra con su experiencia íntima - por mi parte, yo no se exactamente lo que, o quien, hay en el Santo Sepulcro, yo no se lo que he sentido, una presencia cerca de la idea que yo tengo de Dios, una presencia plena y entera, en la cual la ausencia total de duda y la fuerte presencia justifican por ellas solas toda compasión y determinación- ¿qué retener de Jerusalén?

Puede que una dimensión que escapa y no se deja aprisionar, polimorfa, que aturde. Hay casi demasiados estratos amontonados para un espíritu racional, demasiadas historias acumuladas, anécdotas, fuetes hechos revelados o no, leyendas y sueños. La búsqueda de uncielo marea y embriaga.

Hay que aceptar Jerusalén por loque ella es, no intentar comprender su complejidad, el origen de los por qué, y satisfacerse de lo que ella despliega. ¿Se ha visto en otro lado tal diversidad, tales diferencias por tanto exacerbadas, conseguir vivir en buena inteligencia?
Sentado sobre una piedra a la Puerta de Jaffa, el mundo desfila. Jamás de forma ordenada.

Y sin embargo, el edificio tambaleante de certezas contrapuestas resiste. Cada uno emite una opinión sobre esta ciudad única, a muchos les gustaría modificar la disposición. Pero esto funciona. La ciudad prospera. Las comunidades se toleran, las religiones igualmente. Esto vacila a veces, pero resiste.
Consideremos Jerusalén más bien como un prototipo. El modelo, si no el patrón de "LA" ciudad o de "LA" villa; la madre de todas las ciudades, podrían decir los musulmanes, porque ella no pertenece a nadie o que ella pertenece a todos, lo que lleva al mismo resultado; porque ella pertenece a la historia, a la humanidad, a la historia de la humanidad en el sentido literal, al ser en lo que tiene de singular de querer crear un lugar donde venerar a su Dios.

Jerusalén testimonia por el hombre, a cargar y a descargar. Es un testigo de la presencia del hombre sobre la Tierra, de su actividad, de lo que se hace mejor o peor, de lo mas codiciado y de lo mas preservado. ¿No está ahí una parte de la ambigüedad anidada en cada uno? En esto, Jerusalén es una tierra santa.
Este pueblo que durante siglos ha recibido golpes - la sala Memorial de los niños de Yad Vashem es suficiente para convencernos - ve hoy día crecer a sus pequeños dominando mejor que nunca el entorno de su expansión. ¿Cómo reprocharle el querer crear las condiciones ideales de su desarrollo? Condiciones puestas en el lugar por nuestras sociedades desde decenas de años, o algunos siglos.

Israel ha sabido desecar las marismas, rellenar las tierra, canalizar el agua, desarrollar sus estructuras industriales, sus vias de comunicación elevar su nivel de protección, acceder a la modernidad, participar al impulso del mundo. Esto en pocos años. Todo no hasido color de rosa. Aquí como en otras partes, los limites humanos equilibran las buenas voluntades y muchas incertidumbres se quedan. El peligro acecha. El camino de la paz y de la tolerancia parecen a menudo alejarse de Palestina, pero a veces se acercan. Una sociedad en marcha, como un niño pequeño erigido sobre sus piernas, guarda un poder de seducción a pesar de sus incoherencias crónicas.

¿Quiénes somos nosotros para juzgar a Israel?

Hoy día, el por venir de este país tributario del agua, de su dominio de su compartir, de su justa economía se vuelve hacia el desierto, hacia sus vastas extensiones solitarias y inexploradas. Esta apuesta está a la altura de suesperanza.

Salida para el desierto, justamente. La ruta serpentea en las colinas. En el autobús, las palabras retenidas se liberan al fin, las lágrimas fluyen, pero, como siempre, las risas tienen también su lugar y las caras se expanden. La alegría y el bien estar afloran. El sol alcanza las montañas mas elevadas. Pronto, será de noche. A lo lejos, en un huevo ente las colinas, destella un oasis. Un campamento beduino está cerca. Última etapa antes de Tel Aviv.
A la llegada, las ciento cuarenta personas de nuestro grupo se reparten entre las tres tiendas beduinas acondicionadas para la circunstancia, después de haber aprovechado la acogida de las gentes del desierto donde la fuerza del te, café y pastas, frutas confitadas y secas son ofrecidas a todos en una decoración deviva que bonitamente arreglada.
Mas tarde, cena de fiesta y espectáculo musical, prolongamiento de la noche alrededor de un fuego de campo, una o dos guitarras, canciones de todos conocidas, y risas de niño bueno. El peregrino descubre sus raíces nómadas.
Para el sueño, cada uno prueba un colchón. Nueva forma de comunión, experiencia nueva para algunos, pero alegría sencilla de compartir por todos.

Despertar en la noche para esperar Massada antes del alba.Desde Massada
El repecho es simpático y el panorama del mar Muerto bajo el sol que apunta al fin detrás de las colinas jordanas recompensa los ojos y los músculos tirantes por el esfuerzo repentino. Algunos dicen que la Massada de ayer justifica el Israel de hoy. Otros afirman que el Israel de hoy es un nuevo Massada? Dejemos esto por el momento. Reagrupados sobre la montaña, cara al Jordán, los peregrinos prefieren, en cuanto a ellos, rezar y cantar por la paz interior y la reconciliación de los pueblos. 

Después salida para el mar Muerto y la playa donde los peregrinos flotan.
Sobre la ruta de vuelta hacia Herzliya, el grupo se para en Qumrân, su desierto, sus grutas, sus Esenios, sus rollos, y luego la partida. Esta última travesía de Judea es la ocasión de hacer  confesiones y de dar sus intenciones de oración por la última vez. El peregrino  lo sabe y es la Virgen María a quien él se confía. Algunos se emplean por la primera vez, otros que no tienen el sentimiento de ser totalmente entregado vuelven al micro del autobús y hablan en un silencio bañado de oraciones.
Dificultades que se comparten, preocupación o inquietud que se reconoce, deseos y esperanzas que se emiten. Hasta la llegada delante del hall del hotel, las confidencias se suceden.

Última noche y primeras partidas
El día siguiente, la visita del mercado de kamel en Jaffa y su abundancia de productos frescos delante de un desayuno al borde del Mediterráneo. Después las separaciones se aceleran en grado a los horarios de avión. Se forman racimos según los destinos de vuelta. El de Francia es grueso.
Aeropuerto. Facturación un poco larga. Embarque. Después Israel se aleja en el cielo. Excelente aterrizaje en Charles-de-Gaulle. Mención especial para el piloto. 
Últimas separaciones.
Calor y emoción. Le peregrino pasa su tiempo en encontrar a sus amigos y a separarse de ellos. ¿No es esto la peregrinación de la vida?

Después, cada uno llega a su casa.
¿Por qué volver entonces si se estaba tan bien en Israel?
Puede que para vivir y compartir aquí todo esto que se ha vivido y compartido allí. 
 

La iglesia de Nuestro Padre en elmonte de los Olivos: El Padre Nuestro en todas las lenguas.

Texto : Jean-Pierre D.

Fotos : Caroline T.

Traducción al español: Blanca Ll.